Por Juan Pablo Ojeda
Nike ha notificado un recorte operativo de 1,400 plazas laborales a nivel global, cifra que representa el 2% de su fuerza de trabajo total. La medida fue comunicada por Venkatesh Alagirisamy, director de operaciones de la compañía, mediante un memorando interno distribuido este jueves a la organización.
El ajuste técnico responde a una reconfiguración interna denominada «Win Now». El objetivo financiero y operativo de esta estrategia es la optimización de recursos en la división de tecnología, sector que absorberá el grueso de la reducción de personal mencionada en el informe de la empresa.
Los datos indican que la reestructuración no se limita al área tecnológica. Nike busca, adicionalmente, centralizar y modernizar los procesos de fabricación de su línea emblemática Air, además de realizar una migración de los centros de control de sus operaciones de calzado Converse.
A nivel geográfico, el impacto de estas bajas se distribuye en las sedes de Norteamérica, Asia y Europa. Este movimiento se suma a la tendencia de contracción del sector manufacturero y tecnológico observado en el primer trimestre del año fiscal en curso.
La escala de esta decisión supera significativamente al anuncio previo realizado en enero. En aquel momento, la compañía desvinculó a 775 trabajadores, mayoritariamente vinculados a centros de distribución en Estados Unidos, bajo un esquema de automatización operativa.
Alagirisamy reconoció que el proceso de desvinculación es complejo, afectando tanto a los colaboradores directamente retirados como a la estructura operativa de los equipos que permanecen en la organización. La empresa aún no ha detallado el impacto financiero final en sus balances trimestrales derivados de estas indemnizaciones.
Este ajuste es parte de una serie de medidas de eficiencia a largo plazo. Según reportes de CNBC, la empresa prioriza la digitalización de procesos para reducir costos operativos recurrentes en un mercado de indumentaria deportiva que enfrenta una alta competencia global.