Fiscalía revela pruebas del intento de asesinato contra Donald Trump en Washington

 

Por Juan Pablo Ojeda

 

La fiscalía federal del Distrito de Columbia presentó este miércoles evidencias concluyentes sobre la premeditación en el intento de asesinato contra el presidente Donald Trump, ocurrido durante la Cena de Corresponsales. Entre las pruebas destaca una selfie tomada por el acusado, Cole Allen, a las 20:03 h, apenas 30 minutos antes de irrumpir en el área de seguridad del hotel Washington Hilton.

El arsenal incautado a Allen, de 31 años, consistía en una escopeta Mossberg calibre 12, una pistola Rock Island Armory calibre .38, munición diversa, dos cuchillos y cuatro dagas. El acusado transportó este equipo desde California hasta Washington D.C. vía ferroviaria, cruzando el territorio estadounidense de costa a costa con el armamento en su posesión.

Los documentos judiciales revelan que Allen analizó durante semanas la logística del evento, el cual congregaba a más de 2 mil invitados y altos mandos del Gobierno. Para ejecutar el plan, reservó una habitación en el mismo complejo donde se desarrollaba la cena, facilitando su proximidad al objetivo principal y los puntos de control del Servicio Secreto.

Minutos antes del ataque, el detenido programó el envío automático de correos electrónicos dirigidos a sus familiares. En dichos mensajes, Allen explicaba sus motivos ideológicos y reconocía su disposición para eliminar a miembros del gabinete presidencial, calificando a los asistentes civiles como «daño colateral aceptable» en su operativo personal.

Un video obtenido por autoridades y difundido por medios locales muestra el momento exacto en que el sospechoso alzó su escopeta contra un agente del Servicio Secreto. En la grabación de cuatro segundos se observa la respuesta inmediata del cuerpo de seguridad, que realizó al menos cuatro disparos para neutralizar al atacante en el puesto de control.

Allen enfrenta actualmente tres cargos federales: intento de asesinato del presidente y dos delitos adicionales por posesión y uso de armas de fuego. Según la normativa vigente, el cargo principal podría derivar en una sentencia de cadena perpetua, dada la naturaleza del objetivo y la planeación logística documentada.

La fiscalía solicitó formalmente al juez mantener la prisión preventiva sin derecho a fianza durante la audiencia programada para este jueves. El argumento central se basa en la alta peligrosidad del individuo y la contundencia de las pruebas gráficas y digitales extraídas de su propio teléfono celular y computadora personal.

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