Por Juan Pablo Ojeda
Un juez federal emitió una sentencia que obliga a la Fiscalía General de la República (FGR) a reabrir la investigación contra la organización religiosa La Luz del Mundo. El mandato judicial se fundamenta en la identificación de líneas de investigación no agotadas y una deficiente coordinación con las autoridades de Estados Unidos en torno a delitos de delincuencia organizada.
La resolución judicial señala específicamente la presunta comisión de operaciones con recursos de procedencia ilícita. El juez destacó que la FGR limitó el alcance de las indagatorias al no intercambiar información de manera efectiva con las agencias estadounidenses, donde el líder de la congregación, Naasón Joaquín García, ya cumple una condena.
El caso, que cobró relevancia internacional en 2019, había mostrado un estancamiento en el sistema de justicia mexicano. La nueva instrucción obliga al Ministerio Público Federal a retomar los expedientes y profundizar en la estructura financiera de la organización para determinar la trazabilidad de los fondos y la posible red de encubrimiento.
La falta de cooperación internacional fue el punto nodal de la crítica judicial. Según la sentencia, la fiscalía omitió mecanismos de asistencia jurídica mutua que habrían permitido integrar pruebas sólidas sobre la operación transnacional de la iglesia y sus presuntas actividades delictivas en territorio nacional.
Organizaciones civiles y colectivos de víctimas han señalado de forma recurrente la opacidad en este proceso. El fallo judicial responde a estas exigencias de transparencia, buscando que la actuación de la FGR se alinee con los estándares internacionales de combate al crimen organizado y la protección a los derechos humanos.
Los antecedentes del líder Naasón Joaquín García en California, donde fue procesado por abuso sexual, sirven como marco de referencia para las autoridades mexicanas. La investigación ahora deberá centrarse en los activos y las operaciones logísticas de la organización dentro de México que podrían estar vinculadas a los ilícitos señalados.
Con esta reapertura, la FGR dispone de un nuevo plazo para presentar avances sustanciales. La fiscalía deberá demostrar que la estructura de poder de La Luz del Mundo no ha interferido en la procuración de justicia, garantizando que todas las denuncias por abuso y manejo de recursos sean debidamente procesadas.